Los robots

Los robots, ¿amigos o enemigos?

 

Aunque últimamente se habla mucho más de ellos, los robots ya son viejos conocidos nuestros. Concebidos y creados desde hace más de 2.500 años, han avanzado de tal manera, que actualmente podemos decir que hay máquinas que superan las capacidades humanas y no solo en fuerza, sino en procesamiento inteligente como puede ser contestar a un cliente molesto o ganar un concurso de televisión.

Actualmente ya existen prototipos robotizados que gestionan nuestros dispositivos electrónicos en casa, nos abren la casa y pueden manejar el termostato o las luces. Dispositivos por voz que en base a nuestras órdenes nos compran la comida o les cuentan cuentos a los niños antes de dormir, sin mencionar los robots industriales en fábricas que gestionan desplazamientos de material, controlan inventarios, cargan, descargan y clasifican material.

La implantación general de la robótica autónoma está aún en sus comienzos, y la predicción de su impacto en el futuro se basa en hipótesis, pero la percepción de la empresa en cuanto a su impacto es positiva.

En un estudio reciente de la firma Adecco, las empresas españolas indicaban que su efecto será positivo, dado que agilizarán los procesos actuales, reduciendo de forma notable los errores y fomentarán la innovación con el desarrollo de nuevos productos y servicios.

 

Áreas y sectores impactados por la robótica

  • En el ámbito del servicio y asistencia: aquí estarán impactados todos los sectores con chatbots, altavoces inteligentes y robots humanoides que prestarán servicio tanto en el ámbito empresarial como en el doméstico o en el asistencial.
  • En el ámbito de la medicina:
    • Nanobots para tratamiento de enfermedades, reparación y reconstrucción a nivel celular, investigación, análisis y diagnóstico.
    • Píldoras robóticas – investigación, análisis y diagnóstico.
    • Brazos articulados para curas, reparación y cirugía en remoto, bien tripulados o pre-programados.
  • En el ámbito de la fabricación: robots antropomórficos para ensamblaje en plantas de fabricación y plantas de procesado – sectores: automovilístico, armamentístico, electrodomésticos, alimentación.
  • En el ámbito del comercio y la logística: robots móviles y manipuladores, para traslado de materiales, gestión de stocks, distribución.
  • En el ámbito del medioambiente y las catástrofes: desde robots zoomórficos simulando insectos para el control de plagas, la polinización artificial o en la búsqueda de supervivientes en una catástrofe a nanobots que destruyen deshechos, o detectan contaminantes. La robótica ofrece multitud de usos y soluciones vinculados sostenibilidad, medioambiente y gestión de catástrofes.
  • En el ámbito de la educación y el juego: robots educativos y de juego que ayudan en el aprendizaje. Un ejemplo lo tenemos en la empresa Lego su serie Mindstorm para que los niños aprendan a construir robots, o los robots mascotas para juego y aprendizaje.
  • En el ámbito de la alimentación y la hostelería:
    • Robots articulados para la gestión de cocina y realización en cadena de recetas.
    • Gestión de restaurantes de comida rápida – manipulación de alimentos, pedidos y servicio de comida.
    • Robots para la gestión de catering – packaging.
    • Robots para mezcla y manipulado en planta de alimentos.
  • En el ámbito de la minería: reconocimiento espacial y de materiales, recopilación y análisis de la información, extracción, distribución y gestión de los materiales.

¿Los robots robarán nuestro empleo?

Estamos todavía en los inicios de la robótica inteligente, donde un robot podrá tomar decisiones autónomas y dar servicio o auxiliar a personas mayores. Todo esto demandará que su programación incluya principios éticos sobre los cuales el robot podrá tomar estas decisiones.

Por ahora sus aplicaciones son para situaciones más mecánicas y teledirigidas. Los avances tanto en inteligencia artificial como en la comprensión de nuestro cerebro dotarán de más autonomía a estas máquinas demandando también nuevos marcos regulatorios y de ética que amparen al ser humano.

Del mismo modo que el impacto de internet era imposible de predecir, no podemos vislumbrar adónde nos llevará la robótica futura, pero casi con seguridad podemos afirmar que traerá cambios importantes al futuro laboral al que nos tendremos que adaptar progresivamente.

 

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