Entrevista a Paula Gutiérrez Neri, creadora de Limonada de Lavanda

 

Conocimos a Paula Gutiérrez Neri a través del proyecto de Neurochange, en el que participa y del que es parte importante. Desde el primer momento, supimos que estábamos ante una profesional de las que aprendes cuanto más cerca la tienes. Así que nos quedamos cerquita de ella y la fichamos para nuestro equipo en Coworking Esplugues.

Tuvimos la suerte de tenerla entre nosotr@s como staff, hasta que nuestros caminos profesionales se separaron, pero a día de hoy es una de nuestras grandes amigas y siempre tiene tiempo para hacer un café con nosotr@s en Coworking Esplugues.

Hoy es la protagonista de nuestra entrevista, porque en paralelo a su andadura profesional, ha puesto en marcha su proyecto más auténtico y genuino. Tras el inspirador nombre de Limonada de Lavanda, está una súper mujer que aúna por primera vez su vocación de bioquímica con más de 20 años de experiencia en cosmética, con su pasión por el poder de la cosmética natural y sus fórmulas.

-Hola Pau, qué gran placer volver a tenerte por aquí de nuevo. Cuéntanos por favor que hay detrás de ese nombre tan organoléptico, “Limonada de Lavanda”.

Todo ocurrió un verano de ruta por Aix-en-Provence, en el sur de Francia. Estaba buscando un lugar para descansar, tomar algo y esconderme del sol por un rato, y lo que encontré fue una librería maravillosa con un jardín encantador en donde además de libros, podías disfrutar de una bebida refrescante. Fue allí donde probé por primera vez la limonada de lavanda. Me cautivó su nombre, su sabor, y lo que traía a mi memoria; el sabor fresco del limón, que asocié inmediatamente a la frescura de Amalfi, y el sutil sabor de la lavanda de la estilosa Provenza.

Limonada de Lavanda es más que la unión de dos sabores, es el encuentro de 2 lugares que me marcaron mucho: la costa Amalfitana con su irrefrenable seducción italiana -donde hasta los limones se toman la libertad de crecer en diferentes tamaños- y la Provenza, con su encantador estilo y sus atardeceres en los campos de lavanda.
Si ese nombre había provocado ese efecto en mí, pensé, era porque con él tenía que hacer algo especial.

-Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria profesional, y como una bioquímica ha llegado hasta aquí.

Te voy a contar los motivos por los que elegí ser bioquímica, y para ello voy a compartirte un poco de mi historia familiar.

Mi abuela materna era farmacéutica. En esa época muchos de los remedios se preparaban en la farmacia ya que al no existir los que ahora conocemos como preparados comerciales, en las farmacias se hacían los preparados magistrales y la homeopatía. Recuerdo las manos de mi abuela, llenas de callos de usar el mortero. Cuando yo era pequeña, la farmacia ya no la tenía, aunque en sus manos sí tenía la huella de tantos años de mortero. Crecí escuchando de ella las “frases de la abuela” como me gusta llamarlas: “no uses desodorante que tiene componentes que pueden producir cáncer”, y ella, fiel a sus palabras, no usaba desodorante, usaba una mezcla de bicarbonato que se preparaba. Cuando venía a visitarnos, (vivíamos en la Patagonia y ella en Rosario, a 1700 km de distancia) nos traía aceite de coco, “porque es muy bueno para la piel, nena”. Guapa, talentosa, y de una inteligencia increíble. Fue una de las primeras mujeres en estudiar farmacia en Argentina.

También crecí escuchando: “qué lástima que la abuela no se recibió de bioquímica” ya que en esa época, siendo farmacéutica, para sacarte la carrera de bioquímica sólo tenías que hacer tres asignaturas más. Y de ahí surgió mi deseo de ser bioquímica, yo iba a completar lo que mi abuela no había querido.

El segundo motivo es que desde que recuerdo estuve fascinada con el mundo de la química, las plantas, los aceites y hasta los tubos de ensayo. Limonada de Lavanda nace de un deseo muy profundo de ayudar a conectar con lo natural. Pensé en tres tipos de personas y de ese pensamiento nace el proyecto. Limonada de Lavanda será una tienda física con tres partes: una donde puedes comprar productos de cosmética natural, certificados. Otra parte donde puedes comprar todo lo que necesitas para preparar los cosméticos en tu casa y una tercera parte, llamada la Academia, que será un espacio dentro de la tienda, en donde puedes venir a preparar tus cosméticos y participar de cursos y charlas.

 

-¿Cuál es tu target? O mejor, démosle la vuelta a la pregunta. ¿Qué personas te gustaría que te siguieran y cómo podrías ayudarlas?

Con Limonada de Lavanda quiero ayudar a todas las personas que quieran comenzar a cuidarse con productos naturales y que actualmente se sienten perdidas, no saben por donde empezar o qué buscar. El objetivo es poder guiarlas en todo lo que necesiten y a la vez ir creando una comunidad “Limonada” para compartir momentos únicos.

 

-Llevamos mucho tiempo viendo que hay como una tendencia a volver a lo natural, a los orígenes. Además esta tendencia responde también a una necesidad de mantener el equilibrio entre cuidarnos y cuidar del planeta. ¿Consideras que es este el camino? ¿Cómo podemos compatibilizar nuestros ya más que instaurados rituales de cuidado con el cuidado de nuestro entorno?

Tengo una frase que repito como un mantra: 1 es más que 0. Tienes que comenzar con pequeños cambios e ir felicitándote por cada paso que das hacia una vida más natural, más consciente con tu cuerpo y con el planeta.
Cambiar rutinas requiere tiempo, y como sé lo frustrante que puede ser, mi objetivo es acompañar en la transición y hacer del camino un paseo agradable.

Gato Paula Gutiérrez Neri

 

 

-¿Cuidarse por dentro o por fuera? Vivimos en un mundo acelerado, tanto que muchas veces nos olvidamos de lo importante que es cuidarnos de verdad. ¿Algún ritual que consideres indispensable para poner un poco de paz en nuestro interior y en nuestra piel?

Es importante tener un enfoque holístico de la persona, cuidarse por dentro y por fuera. Tener momentos y espacios de relajación donde conectemos con nosotros.

Me encantan los rituales donde el aroma juega un rol muy importante. Dentro de los aromas, elijo los aceites esenciales ya que tienen acciones terapéuticas maravillosas.

Por nombrar algunos, por ejemplo, un ritual por la noche sería poner unas gotas de aceite esencial de lavanda en la almohada, que ayudan a calmar, a relajar y a descansar mejor. O un ritual por la mañana sería colocar en un pañuelo (nunca en la piel directamente) unas gotas de aceite esencial de naranja dulce, para ayudarnos a comenzar el día con más energía. También puedes prender velas aromáticas, asegurándote siempre de que provengan de ceras naturales y no de parafina.

Para la piel, elige productos de cosmética natural adecuados a tu piel. Cuando te los apliques disfruta de la textura, de su olor. Y siempre limpia tu piel por la mañana y por la noche. Por la mañana hidrata tu piel y por la noche repara tu piel según la necesidad que tengas.

 

-Viajemos en el túnel del tiempo. ¿Cuándo fue la primera vez que recurriste a la naturaleza para cuidarte?

Desde que tengo recuerdo. Cuando era una niña, estando de vacaciones en la casa de verano de mis abuelos, me salió una verruga en la mano y mi abuela me hizo cortar un higo todos los días y ponerme sobre la verruga el líquido lechoso que salía al cortarlo. En pocos días la verruga había desaparecido.

En esa misma casa, además de la higuera, había plantas de aloe vera y usábamos las hojas para hidratarnos.

-¿Cuáles son las principales ventajas que disfrutamos al elegir cosméticos naturales?

Estamos cuidándonos de una forma más plena, evitando ingredientes innecesarios.
Nuestra piel y nuestro cuerpo en general van a sentirse más sanos y saludables porque estaremos evitando tóxicos que nos agreden permanentemente. Desde el jabón para la lavadora, hasta la crema hidratante o el champú. Siempre recomiendo elegir productos con certificado natural y ecológico.

-El slow beauty sin duda ha llegado para quedarse. ¿Te sientes representada con este concepto de nueva belleza?

Sin duda el slow beauty llegó para quedarse. Simplemente es un camino de ida. Una vez que pruebas un producto con el que sabes que estas cuidando tu piel de la forma más natural posible y de forma consciente, difícilmente vuelves a comprar un producto con muchísimos ingredientes en su fórmula y que no tienes idea de lo que significan.

El Slow beauty tiene que ver con un concepto más amplio, con una forma de vivir más consciente y minimalista donde detenerse y disfrutar. Ir por la vida acelerados solo nos conduce a malas decisiones y elecciones.

-Paula, estás radiante. Entiendo que aplicas los trucos que compartes con tus seguidores. ¿Tienes algún truco de belleza que quieras compartir?

Te voy a sorprender con la respuesta. Haz aquello que te sienta bien, y conecta con tu niñ@ interior porque él es quien sabe lo que te hace vibrar. Y sonríe, porque la sonrisa es el mejor maquillaje que una mujer puede llevar.

Para algún secreto de cuidado natural los espero en la tienda de Limonada de Lavanda, que estará abierta a partir de septiembre. Hasta entonces les invito a seguirme en mi Instagram Limonada de Lavanda, y por ahí también pueden enviarme sus mensajes y comentarios.

Muchas gracias por este ratito Pau, y gracias por cuidarnos con tus consejos e ideas.

 

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